Cinco joyas más famosas del mundo

  • Lujos del ayer y hoy

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    Joyas ornamentales fabricadas con piedras y metales preciosos de gran exclusividad fueron utilizadas por personalidad del ayer y hoy. Estas joyas se mantienen con el paso del tiempo y su valor aumenta con el paso del tiempo.

    En este material te presentamos las cinco joyas más costosas y exclusivas del mundo. Mirá

    1- El diamante Taylor-Burton

    La fallecida actriz Elizabeth Taylor amaba los diamantes y su pareja intermitente, Richard Burton, adoraba consentir a su amada. Todo mundo sabe que él la llenaba de joyas y una de las más famosas fue la piedra que compró en Cartier en 1969. El también actor la bautizó como «Taylor-Burton». En un principio, Burton quiso colocar el diamante en un anillo pero por su enorme tamaño decidió que sería en un collar.

    2- El anillo de Lady Di-Middleton

    Se trata de un enorme zafiro azul de 18 quilates, rodeado de 14 diamantes y montado en un anillo de oro blanco, el cual está valuado en medio millón de dólares y que Carlos de Gales le dio a Diana Spencer el día que se comprometieron en 1981.

    La última vez que Diana (q.e.p.d) lució el anillo fue en 1996 antes de que firmara el divorcio con Carlos. La pieza se volvió popular nuevamente en 2010 cuando el hijo de Lady Di, Guillermo, se comprometió con Kate Middleton. El príncipe decidió que la sortija que había usado su madre era la apropiada para pedirle matrimonio a su novia, ya que así se aseguraba que Diana estaría presente el día de la boda.

    «Como ustedes pueden reconocer, al anillo de compromiso es el de mi madre. Es muy especial para mí. Y Kate es ahora muy especial para mí. Es la manera que tengo de asegurarme de que mi madre no se pierda un día como el de hoy; la emoción y la noticia de que vamos a estar juntos el resto de nuestra vida», dijo Guillermo.

    3- Las joyas de la corona

    En cada acto oficial Isabel II luce alguna de sus piezas carísimas. Pero a la que más cariño le tiene es el Godman Necklace y la razón es porque fue un regalo de las hermanas Dun Cann cuyo padre, Frederick DuCann Godman, lo compró en Baviera en 1890 y se lo dio a sus hijas.

    En 1965 la mayor de las Dun Cann supo que el collar podría haber sido de la emperatriz Josefina de Francia y que tal vez sería de interés para la reina de Inglaterra, así que le escribió a Lord Chamberlain para ofrecérselo, sin embargo, Sir Francis Watson, topógrafo de Obras de la Reina de Arte dictaminó que no correspondía con la colección de la emperatriz.

    Aun así las hermanas Dun Cann quisieron que Isabel lo conservara, a lo cual la reina accedió y las invitó al Palacio de Buckingham en una audiencia privada como señal de agradecimiento.

    4- Huevos de pascua Fabergé

    Durante mucho tiempo lo huevos de pascua Fabergé fueron el capricho de los zares, se les llama así gracias a su creador el orfebre ruso Peter Carl Fabergé, quien elaboró 69 piezas en el periodo de 1885 y 1917, actualmente se conservan 61 huevos de este tipo en el mundo.

    Peter Carl Fabergé fabricó por encargo el primer huevo de pascua para el Alejandro III quien quiso obsequiárselo a su esposa, la zarina María Fyodorovna la cual quedó maravillada al ver ese regalo que al abrirlo contenía otro huevo y dentro de éste una gallina de oro con la corona real.

    Los huevos de pascua de Fabergé se volvieron muy famosos y la aristocracia rusa los pedía como regalos especiales, mismos que eran de oro, plata, platino y con incrustaciones de zafiros, rubíes, esmeralda, diamantes y demás piedras preciosas, el detalle al estilo rococó era la cereza del pastel.

    5- El gran diamante de Catalina la Grande

    El conde Grigori Grogorievich Orlov deseaba reconquistar a Catalina II de Rusia y le regaló un enorme diamante de 200 quilates mismo que ella deseaba. Como era de esperarse la emperatriz lo aceptó y mandó a montarlo en el Cetro Imperial que se había elaborado en 1784. El diamante Orlov, como ella lo bautizó, quedó mirando hacia delante y sobre éste descansa una gran águila doble con las armas de Rusia.

    Se dice que el gran diamante tiene otras historias alternas antes de que Orlov lo hubiera comprado. Y es que cuentan que un desertor francés lo robó de un Brahman en Misore y que lo usaban como ojo de un ídolo, también, afirman que la piedra pertenecía al rey de Persia Nader Shah y después de su asesinato fue robada y vendida a un Armenio que se llamaba Shaffrass.

    Lo que es un hecho es que el diamante con todo el Cetro Imperial se encuentran en el Kremlin en Moscú.

    ¿Qué joya te agrado más?

     

    Fuente: www.quien.com

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