Mamá trabajadora

  • Evitar el sentimiento de culpa por dejar al bebé

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    El papel de madre parece impuesto en las mujeres, por el simple hecho de serlo. Esta creencia heredada puede traerte culpas cuando quieras regresar a trabajar después de haber tenido un bebé. La mayoría de las mamás que trabajan sienten algún nivel de remordimiento. Las consecuencias de la culpa traen problemas emocionales graves a tus hijos. Aprendé a superar este sentimiento conociendo la edad ideal en la que tus hijos se vuelven más independientes y cómo suavizar la transición sin frustración ni culpa.

    No renunciar a tus sueños

    Vos tenés derecho (y es también una obligación, para poder ser feliz) de realizar tus ambiciones individuales y profesionales. La figura de la madre abnegada no es sólo antigua sino muy dañina para la sociedad. La felicidad de tus hijos no será posible si la tuya no existe. Una mamá que elige renunciar a su trabajo «por no descuidar a sus hijos» se sienten sacrificadas y frustradas. Estos sentimientos se transmiten a los niños: tarde o temprano el chantaje se hace presente y son los hijos los que experimentan culpa.

    Por las etapas del desarrollo psicológico infantil sabemos que los primeros cinco años de vida de un niño son fundamentales. De ahí se construirá la personalidad que regirá al ser humano el resto de su vida. Es por eso que cuando tu niño cumpla cinco años de edad, entonces, es el momento ideal para que tú regreses a trabajar de lleno, sin ninguna preocupación, y tu hijo asista a una guardería.

    Pero si tienes que regresar al trabajo antes, por la razón que sea, recordá que la calidad del tiempo que pasas con tus hijos es mucho más importante que la cantidad.

    Qué puede pasar si no superas la culpa

    Además de los chantajes emocionales que sin duda vas a caer si renuncias al trabajo y te sacrificas por estar con tus hijos, estar trabajando y sentirte mal por no pasar tanto tiempo con ellos puede provocar que te vuelvas demasiado condescendiente con ellos.

    El Síndrome del Emperador es un fenómeno psicológico que ocurre cuando el niño reta la autoridad de los papás y eventualmente de cualquier adulto. El trastorno se caracteriza por la sensación de autoridad que el hijo ha ganado (los papás se lo han otorgado).

    Al crecer, un niño que sufre de este síndrome tendrá problemas de frustración e inmadurez cuando tenga que acatar reglas externas o no obtenga exactamente lo que quiere.

    ¿Eres una mamá trabajadora? ¿Sentís culpa de no pasar mucho tiempo con tus hijos?

    Fuente: www2.esmas.com

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