Los depravados en los buses, una lucha diaria para muchas

  • Desde hombres que fingen dormir o un desequilibrio en los colectivos para acercarse a nuestros cuerpos, hasta otros más atrevidos que descaradamente buscan un contacto con nuestras partes íntimas; una lucha diaria para quienes utilizan el transporte público.

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    Pasa a diario, pero muy pocas veces estos casos salen a la luz. Tal vez por impotencia, vergüenza, falta de tiempo o recursos, o simplemente porque sabemos que lo más probable es que esa denuncie acabe en algún cajón de un escritorio policial o del Ministerio Público.

    Pero esta semana las cosas cambiaron y con las redes sociales como aliadas, un enorme grupo de mujeres decidió no callarse y exponer a solo uno de estos hombres que ya ‘violentó’, porque es así como se siente, a al menos 50 mujeres.

    El hombre sube a los buses, se sienta y siempre cuenta con una mochila que coloca sobre sus piernas; esa es su principal arma para esconder sus atrevidas manos. Sentado al lado de una mujer, finge dormir, y en cada movimiento del colectivo se acerca más y más a su compañera de asiento.

    Que quede apoyado a tus hombros es lo mínimo que te puede pasar, en redes sociales muchos testimonios mencionan como de forma directa y sin ruborizarse lleva sus manos a la entrepierna de las mujeres.

    Sus víctimas lograron fotografiarlo, pero extrañamente hasta hoy no hay alguien que lo identifique. Sube a distintas líneas de ómnibus y se mueve por Asunción y ciudades aledañas.

    No hay denuncias formales, y mientras siga así esto no pasará de un escrache social. Pero más que un escrache haciendo ruido en redes sociales, se busca advertir a todas aquellas mujeres que día a día dejan sus casas para ir al trabajo, colegio, facultad, etc. utilizando el transporte público.

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