La higiene, principal prevención de las caries 

  • “La dentadura es la carta de presentación de la persona. Cuidarla desde niños es responsabilidad de los padres”, dice el odontólogo Marcelo Filippini en una conversación con ELLA. El especialista recomienda cuidados y prevención desde la infancia.

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    Por Vivian Urbieta

    vurbieta@sd.com.py

     

    La caries es un problema que sufren los niños y la gran mayoría de los adultos tanto en Paraguay como en el mundo. El consumo excesivo de azúcares es una de las principales causas, según revela la Organización Mundial de la Salud.

    Lo ideal es prevenir la aparición de caries ya a temprana edad. En esta tarea, los padres tienen un importante rol y, según la recomendación de especialistas, deben llevar a sus bebés a un odontólogo apenas le erupcionen los dientes.

    En la primera infancia, la limpieza de la boca del bebé es fundamental, revela el odontólogo Marcelo Filippini de la clínica “Filippini Cattoni- Ortodoncia”. Esto ayudará a que el niño se habitúe a la higiene bucal.

    Para la higiene, la madre deberá introducir el dedo limpio (lavado con agua y jabón de coco), envuelto en gaza y mojado con agua mineral (o agua hervida). Limpiará la encía y la lengua. “El bebé crece con la mentalidad de saber que se le va a introducir algo a la boca para la higiene”, dice Filippini. No es necesario usar guantes “porque la mamá es la mamá” y no transmitirá ninguna enfermedad si es que las manos están limpias.

    Marcelo Filippini, odontólogo. Foto: VU

    Marcelo Filippini, odontólogo.  «La nueva filosofía ayudará a prevenir la caries en las personas». Foto: VU

    Además de la higiene, es importante que los padres acerquen al bebé a su odontólogo, esto le permitirá acostumbrarlos a las visitas médicas y detectar, precozmente, problemas dentales serios.

    La higiene es la clave

    La caries, usualmente, aparece en la primera infancia. Si bien, el consumo de frutas, verduras y mucho calcio,  ayuda a evitarla,  el buen cepillado es fundamental.

    Una vez más, los padres deberán dar un buen ejemplo a sus hijos. “La criatura no tiene noción de las caras que tiene un diente, por ello, los padres que están mirando esa boca, debe cepillar esos dientes con mucha delicadeza”, explica.

    A los dos/tres años, los adultos deberán acompañar a sus hijos en el momento del cepillado. «Es una acción que se va a grabar en el centro de su cerebro”, acota el profesional. Ya al cumplir los cuatro, el niño ya será capaz de introducir sólo el cepillo en la boca. En esta etapa, el control del adulto tiene que ser permanente.

    El buen cepillado 

    Los dientes naturales pueden presentar fisuras y marcas, que tienen solución gracias a un procedimiento que se realiza en consultorio. Aunque aún con las piezas dentales totalmente selladas puede aparecer el dolor ocasionado por la caries. Y esto tiene una causa: el mal cepillado. «Uno puede estar cepillándose y estar con la conciencia tranquila, pero puede que ese lavado no sea el adecuado para los dientes. Hace falta mejor la técnica”, comenta.

    Los procedimientos que se hacen en consultorios no previenen ni protegen al niño a evitar la aparición de caries. La clave para evitar es el higiene.

    La limpieza de los dientes puede ser de uno o dos minutos, con cepillos adecuados y cerdas blandas. El profesional recalca que «no es el tiempo sino la manera en la que uno se cepilla». Se previene el sarro (acumulación de la placa bacteriana calcificada), que se propicia con la rápida y mala higiene .

    La importancia de la estimulación

    El acompañamiento de cada padre permitirá que el cepillado sea ameno para el niño y que la consulta con el odontólogo se desarrolle con tranquilidad.

    La crema dental, el enjuague bucal con sabor/olor a frutas y los cepillos con diseños infantiles también ayudarán.

    "La consulta debe ser desde la infancia", dice Filippini. Foto: elrincondelaspequenassonrisas.es.

    «La consulta debe ser desde la infancia», dice Filippini. Foto: elrincondelaspequenassonrisas.es.

    Los niños y enguaje bucal

    ¿Puede mi hijo utilizar enjuague bucal? Es una pregunta frecuente que se hacen los padres. La respuesta, que da Filippini, es positiva. Los productos, que tienen poder de acción dentro y fuera del diente, se consiguen en las farmacias. Los que son aptos para bebés, se suministra en gotas, siempre dependiendo la edad del paciente.

    Estos medicamentos se venden sin receta; aunque se sugiere adquirirlos con prescripción médica para asegurar la dosis correcta. Su utilización es recomendable para niños hasta siete u ocho años.

    Dientes negros

    ¿Por qué algunos niños tienen los dientes negros? Los medicamentos «fuertes», como analgésicos o antibióticos, suministrados en los primeros meses de vida y las bajas defensas, pueden promover la aparición de «dientes negros», explica el profesional.

    Para evitarlos, se recomienda que la mujer, en su periodo de gestación, consuma alimentos ricos en calcio y flúor.

    El profesional recomienda cepillar a los niños hasta los siete años. Foto: dentocareperu.com.

    El profesional recomienda cepillar a los niños hasta los siete años. Foto: dentocareperu.com.

    Malformación de los dientes

    Cuando se presenta una situación como ésta, es importante recurrir al especialista. La anormalidad genera una leve deformación en la boca y, por ende, en el rostro. Si los dientes no están bien ubicados, la mandíbula, la respiración y los huesos podrían sufrir engranaje, y entorpecer lo que es el crecimiento.

    La mandíbula es la más importante en el rostro porque se mantiene en constante movimiento, por ejemplo cuando se habla, se traga la saliva, se come y se sonríe.

    Bruxismo: ¿qué es y cuál es la causa? 

    Este problema se presenta en todos los niños. ¿La causa?: el estrés, la ansiedad, la sobre-carga intelectual, el aceleramiento, la tecnología y la rapidez de la información. Es que los chicos de está generación nacieron en una era muy exigida. Desde temprana edad están computarizados. La información a nivel digital es mucho más rápida, el cerebro de los niños, desde luego, mucho más rápido.

    Según el odontólogo, la actividad se concentra en ellos. “Hoy los chicos estudian piano, computación, declamación, inglés y están en el colegio en doble escolaridad. Además de la cantidad inmensa de información, están quemando muy pocas energías”, aclara.

    El ajetreo de la actualidad es la principal causa del bruximo, según Filippini. Foto: gerardobermudez.com.

    El ajetreo de la actualidad es la principal causa del bruximo, según Filippini. Foto: gerardobermudez.com.

    Un estudio científico separó a unos niños en tres grupos: en el primero estaban aquellos que tenían diagnosticado parásitos; en el segundo estaban los completamente sanos y en el tercero, una combinación de las dos primeras subdivisiones. La conclusión: se detectó bruxismo en los tres grupos. Es decir, el parásito no es un determinante ni tiene una relación próxima. Los niños con bacterias tienen déficit de vitaminas y podrían desarrollar una especie de costumbre o de tips nervioso como guiñar el ojo, o el rechinar los dientes”, asegura.

    Para tratar del bruxismo, el especialista recomienda los protectores de silicona y la realización de actividad física. Insta a los padres a sacar a los niños a recrearse para gastar energía.“Hoy la vida es mucho más fácil. Pero eso tiene su consecuencia en la salud que se va a seguir pagando muchos precios hasta que nos acostumbremos a la vida de la tecnología”, concluye.

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