Terapia de pareja: ¿Cuándo acudir?

  • ¿Es sólo una crisis o definitivamente terminó? Las situaciones que ponen en peligro la continuidad de la pareja son muchas y variadas, en Ella conversamos con una especialista que explica cómo se desarrollan las terapias de pareja.

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     Por Nathalia Presentado
    npresentado@sd.com.py

     

    En una relación de pareja es bastante frecuente, especialmente si se llevan muchos años juntos, se presenten algunas que otras «crisis».

    La rutina, la falta de sexo, la infidelidad, las discusiones que se presenta a lo largo de la convivencia son los principales motivos. Muchas son las parejas que deciden acudir a una terapia de pareja para salvar su relación o para, al menos, intentarlo.

    Pero las terapias de pareja no sólo están limitadas para aquellas con problemas, sino que incluso una pareja con una buena relación también puede acudir junto a un especialista en relaciones de pareja para aprender a comunicarse mejo, prevenir futuros conflictos, fortalecer vínculos y tener una relación más armoniosa.

     Ella conversó con la especialista María Rosa Appleyard Biscotti, Psicóloga Clínica – Sexóloga Clínica – Máster en Sexología y Terapia de Pareja, quien se desempeña como Coordinadora de Proyectos en Educación, Clínica e Investigación en Sexualidad ECIS y expuso las principales causas de una crisis de pareja y cómo son afrontadas por los mismos.

    – ¿Cuándo hay que acudir a una terapia de pareja?

    Generalmente las personas acuden a terapia de pareja cuando las situaciones o los conflictos se convierten en casi irremediables. Los niveles de intolerancia, malestar o incluso violencia dentro del vínculo los llevan a tener que pedir una ayuda externa, muchas de las veces aconsejados por otras personas o incluso otras parejas.

    Lo recomendable es acudir desde el momento que pueden ir identificando que existen situaciones que no pueden manejarlas solas y que perjudican al desarrollo de una convivencia sana para ambos o incluso para otros (en caso de tener hijos) de modo a evitar que las mismas se complejicen y terminen por desgastar la relación. Esto indistintamente de la orientación sexual, religión, edad, etc.

    – ¿Considera que ha aumentado el número de parejas que solicita estos servicios? Si es así, ¿A qué se debe?

    Desde mi experiencia profesional, actualmente existen más parejas que se dan la chance de acudir a realizar un proceso psicoterapéutico que les dé la oportunidad de adquirir herramientas al momento de enfrentar situaciones de convivencia o que sean exclusivamente de algún aspecto relacionado a su relación de pareja.

    El hecho de ver o constatar que a otras parejas pudo servirle este tipo de acompañamiento probablemente permita que las personas actualmente consideren que esta pueda ser una alternativa válida al momento de tener que asumir que la manera en la que se encuentran actualmente no es la más sana, o que podrían acudir a un profesional en el ámbito y que eso les permita trabajar de manera más plena y satisfactoria ese vínculo de pareja. Incluso llegan a consulta parejas jóvenes que presentan algunos inconvenientes en cuanto al desarrollo de la relación y antes de asumir un compromiso más formal de convivencia acuden a pedir ayuda profesional.

    – ¿Cuáles son los problemas más frecuentes que presentan estas parejas cuando acuden a su consulta?

    En mi experiencia profesional, las consultas más comunes están ligadas a problemas de falta de comunicación, inconvenientes al momento de llegar a acuerdos de cómo resolver conflictos a nivel de la pareja, problemas o disfunciones sexuales que podrían ser las causantes de los conflictos de pareja, así como en otros casos problemas o disfunciones sexuales como síntoma de los inconvenientes a nivel general de la relación de pareja.

    Otras situaciones que podrían acercar a las parejas a realizar terapia suelen estar vinculadas a cuestiones de infidelidad de uno de ellos o de ambos. También son muy comunes en nuestro país los problemas relacionados a violencia intrafamiliar, parejas que se sostienen como tal en un vínculo violento, este tipo de situaciones tiene un tratamiento específico y sigue siendo la mujer la más afectada en este ámbito y en caso de que haya hijos también, sin embargo también se trabaja con el victimario o como en algunas de las veces con hombre víctimas de parejas violentas.

    – ¿Tienen que colaborar los dos miembros de la pareja?

    Una terapia de pareja no resulta del trabajo particular de uno solo de sus componentes, es de suma importancia que ambos estén involucrados en el trabajo psicoterapéutico, para que realmente resulte este proceso ambos tienen que poder asumir su parte del trabajo y juntos ir planteando lo que necesitan como pareja, así como respondiendo y asumiendo lo que pueden aportar para que logren al objetivo que se proponen juntos.

    – ¿Cómo se actúa si una de ellas no colabora?

    No se puede obligar a nadie a tener que responder a un proceso psicoterapéutico, de ser así el proceso está destinado al fracaso. En todo caso, lo que se puede hacer es proponer las alternativas de solución ante ciertas situaciones que probablemente estén surgiendo como generadoras de conflictos a nivel pareja y proponer el plan de trabajo, a partir de ahí las partes interesadas deberán decidir si quieren realizar el proceso juntos y comprometerse de manera voluntaria a dar continuidad con la terapia de pareja.

    – ¿Considera que las mujeres son más colaboradoras que los hombres?

    Desde mi experiencia profesional, generalmente las mujeres son las que más proponen a sus parejas realizar la terapia de pareja, a veces incluso con algún tipo de ultimátum para resolver la situación, sin embargo también existen casos que son los hombres quienes plantean y propician realizar este proceso.

    En cuanto a colaborar en el proceso, no registro mucha diferencia, finalmente desde el momento que ambos asumen realizarlo, los niveles de involucramiento suelen ser similares.

    – ¿Cuántas sesiones suelen ser necesarias?

    Como cada integrante de este vínculo de pareja y cada relación de pareja es única e irrepetible, para poder identificar cuáles son los elementos a trabajar, cuales son las circunstancias que provocan el malestar y cuáles son las alternativas de solución para esta pareja en particular, es necesario hacer una evaluación o un diagnóstico de cómo esta ese vínculo actualmente, como están emocionalmente involucrados cada uno de ellos, cuales son los mecanismos que utilizan para ir sosteniendo el vínculo y que cosas estarían afectando de modo disfuncional a la relación.

    A partir de esto, se puede ir planteando cuales son las técnicas a utilizar, con qué aspectos empezar y monitorear los avances y las movilizaciones particulares de esta pareja. Por lo que el tiempo es relativo, dependiendo a cómo van respondiendo y de lo que necesitan para poder alcanzar las metas propuestas.

    – ¿De qué se quejan más las mujeres y los hombres de su vida en pareja?

    Generalmente, una queja común tanto de hombres como de mujeres, tiene que ver con el hecho de esperar que la pareja responda de un modo particular con respecto a la propia expectativa de relación. Por lo que suele provocar malestar, el hecho de esperar que la pareja responda de tal o cual manera, casi automáticamente y teniendo que cumplir el ideal particular que tiene cada uno con respecto a su propia relación de pareja. Esto suele responder a lo que culturalmente aprendemos que los hombres y las mujeres tienen que hacer en una relación, y la mayoría de las veces estos mandatos culturales estan cargados de prejuicios, tabúes y elementos que no favorecen al momento de vivenciar relaciones de parejas saludables. Por lo que las interpretaciones, las adivinanzas y el asumir cosas en las relaciones pueden estar afectando negativamente y generando relaciones disfuncionales.

    – ¿Cuáles son los pilares para sostener una buena relación?

    No existe una receta mágica, sin embargo existen elementos básicos de convivencia humana que deberían poder sostener y ayudar a mantener una relación de manera más saludable. El amor, el respeto mutuo, el deseo, el compañerismo, la honestidad, etc.

    Y todo aquello que es importante y necesario para cada miembro de la pareja, puesto en un vínculo sano y que permita el desarrollo emocional, afectivo, económico, social en iguales condiciones, sin ser totalmente absorbidos uno por el otro, sino permitiendo también la individualidad de cada uno de los miembros de la pareja, de modo a que se convierta en un compartir y no en un competir.

    – ¿Cuál es la efectividad de las terapias de pareja?

    Desde la psicología y la sexología clínica se trabaja desde perspectivas científicas comprobadas, sostenidas desde un marco teórico, que cuentan con la metodología correspondiente, aplicación de técnicas comprobadas científicamente y propuestas especificas al momento de trabajar procesos psicoterapéuticos como la terapia de pareja, y que finalmente deben estar puestas para poder lograr adaptarlas a la/s persona/s que consultan y lograr su bienestar.

    Lo importante aquí es la formación del profesional que va a utilizarlas, el mismo debe contar con una formación con base ética, sólida, especializada y en constante actualización de modo a ofrecer un servicio de calidad profesional sostenido.

    – ¿Se acaban divorciando la mayoría de parejas que acuden a este recurso?

    La finalidad principal de la terapia de pareja no es mantener una relación de manera permanente, ni tampoco lograr la separación o divorcio de la pareja.

    La meta principal de la terapia de pareja es lograr identificar que elementos son los necesarios para lograr el bienestar de ambos miembros de la pareja indistintamente la decisión que tomen con respecto a la relación, lo podría ser ayudar a mantener esa relación desde un ámbito más funcional, sano y satisfactorio, o tal vez permitir que ambos miembros de la pareja puedan tomar la decisión de dar por finalizada esa relación que ya no está siendo ni sana ni funcional, de acuerdo a lo que lograron identificar durante el proceso. De modo a que esa separación sea lo más sana posible para ambos.

    – ¿En nuestro país se está haciendo más popular la terapia de pareja o qué piensa usted?

    Diría que actualmente las personas en nuestro país se están dando el permiso de tomarla como alternativa válida que pueda ayudar a tomar las mejores decisiones al momento de resolver inconvenientes en las relaciones, sin embargo todavía existe ese miedo de que al pedir ayuda profesional en este ámbito, se evidencie la incapacidad de llevar una relación o de tener que admitir un fracaso en la relación, y se debe aguantar el malestar todo lo que se pueda.

    Cuando podría ser todo lo contrario, detectar a tiempo estas dificultades y acceder a la ayuda de un profesional especializado en el tema, podría permitir que la relación de pareja no se desgaste tanto en el proceso y no aumente las situaciones de malestar al punto que se conviertan en irremediables.

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