Cómo ser un buen oyente

  • En el mundo corporativo, no sólo es una descortesía sino que también es poco profesional ser un oyente indiferente.

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    By Myriam Raphael Chase

    Un supervisor puede saber fácilmente si un empleado lo estaba escuchando mediante preguntas planteadas al final de la charla.

    Para ser un buen oyente tenés que:

    a. Concentrarte: Prestá mucha atención a lo que la otra persona está diciendo, no importa cuánto quieras pensar en otra cosa. Trata de ser paciente con alguien que habla muy despacio o titubea.

    b. Repetí: Para demostrar que entendés, ocasionalmente parafrasea lo que dice el orador. Hace esto sin que parezca que estas interrumpiendo.

    c. Espera: En una conversación, la paciencia es una virtud y la interrupción es un pecado. Recordá que hay una delgada línea entre interrumpir para confirmar o cuestionar un punto en particular que interrumpir porque queres simplemente hablar.

    d. Preguntá: Si no entendés algo, pedí que te lo expliquen.

    e. Responde: Usa un lenguaje corporal positivo para demostrar que estás prestando atención. Inclínate hacia quién habla, y reaccioná a lo dice de vez en cuando, con un visto bueno, con la cabeza, una sonrisa o levantando una ceja.

    f. No te muevas: Si estás en un escritorio mientras te hablan, no mezcles papeles, tampoco trates de terminar disimuladamente lo que estabas haciendo.

    Al estar de pie, absteneté de cualquier gesto de distracción, tales como jugar con las monedas que tenés en el bolsillo o moverte impulsivamente.

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