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Así evitas las rozaduras de los zapatos nuevos

  • Hidratar bien la zona o evitar largas caminatas son algunas de las recomendaciones. Seguí leyendo.

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    Es tan normal que cuando estrenamos zapatos podemos experimentar unas molestas rozaduras o ampollas que luego se pueden volver bien dolorosas.

    Tenés que tener en cuenta que es importante tratar bien estas rozaduras para evitar que vayan a más y podamos caminar bien en cualquier circunstancia.

    En este sentido, desde el portal 65 y más, exponen algunas recomendaciones que debemos tener en cuenta cuando ocurren este tipo de situaciones. Hay que prestar especial atención a la deshidratación en la zona, que puede favorecer la aparición de lesiones con más frecuencia, especialmente de los roces cuando nos ponemos unas zapatos nuevos. Por eso, tenés que prestar atención al tipo de calzado que adquirís.

    Ampollas y rozaduras

    La aparición de ampollas o rozaduras se debe a una fricción continuada sobre la piel contra el calzado muy común al estrenarlo, pero también al realizar grandes caminatas. Normalmente se identifican enseguida porque al caminar empezaremos a sentir molestias. Son más habituales en la zona de la planta, en el talón y entre los dedos.

    En el momento en que surgen, han de tratarse con rapidez para evitar infecciones. Los expertos recomiendan que lo primero que debe hacerse es limpiar bien tanto la ampolla como la rozadura con soluciones salinas o agua y jabón. Después secarlas y aplicar algún antiséptico. A continuación, se han de salvaguardar con protecciones adecuadas. De hecho, se desaconseja el uso de tiritas, siendo más correctos los parches específicos (sin medicación) o gasas que no sean de tela, indican los podólogos.

    Prevención

    Las principales medidas de prevención para evitar rozaduras y ampollas en los pies, según los especialistas, son las siguientes:

    -Humectación diaria de los pies durante todo el año con cremas específicas.
    -Uso de medias. Son nuestros grandes aliados para impedir estos trastornos. En verano, si vamos a hacer paseos largos debemos pensar en usar zapato cómodo y que permita la utilización de esta prenda.
    -Comprar calzado adecuado. Los podólogos nos aconsejan adquirir zapatos adecuados a cada tipo de actividad, que se ajusten correctamente a la forma de nuestro pie, que no sean totalmente planos y que estén hechos con materiales que no sean muy rígidos, principalmente.

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