Adolescentes: ¿Cuándo hablar de sexo?

  • Guía para padres que buscan evitar la desesperación ante los “problemas” de la pubertad.

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    Identificar qué es normal y qué no en la adolescencia, es la primera regla que los padres deben aprender para evitar desesperarse y desesperar a el o la joven ante los cambios que se dan en el cuerpo entre los 11 y 18 años. Ella consultó con la médica de familia Cynthia Jara sobre cuándo es el mejor momento para hablar del sexo y cuál es la mejor manera.

    -¿Cuáles son los problemas más comunes por los que las adolescentes llegan al consultorio?

    -Los problemas más comunes por las que las adolescentes mujeres consultan guardan relación a los ciclos menstruales y la maduración sexual( grado de desarrollo puberal). En esta etapa,  se producen una serie de cambios en el cuerpo que llaman mucho la atención de la adolescente. Además, los adolescentes se comparan en la escuela o en el colegio y es normal que aparezcan con expresiones como: “yo ya tengo tanto años y todavía no estoy menstruando…” “soy la primera en el grado que menstruo”.

    -Es decir, ¿las mujeres vienen por la menstruación?

    -Cuando empieza a activarse el sistema hormonal se producen secreciones fisiológigas (flujos vaginales), a veces los primeros dos años las mestruaciones pueden ser irregulares, muy largas o muy cortas, o dolorosas.

    -¿Existe la costumbre de visitar al médico?

    -La mayoría, al menos en la ciudad, tiene la costumbre de llevar periódicamente a los hijos al médico hasta la étapa escolar, es decir, hasta que se completan las dosis de vacuna obligatoria. Lo recomendable es un control anual, pero muchas veces no se da este proceso hasta que llega la adolescencia.

    -¿Es recomendable que los padres entren con los adolescentes al consultorio?

    -La DIRSINA, Dirección de Salud de la Infancia y la Adolescencia, recomienda que cuando el adolescente va a consultar con un médico, primero se realice una entrevista individual con el adolescente y luego una entrevista con los padres. Existe un programa de nombre IMAN programa de atención integral de la adolescente, esta sostiene que la consulta debe ser  a solas con el adolescente y luego,  con el adulto de referencia…siempre se recomienda que se le pregunte al adolescente si prefiere una entrevista a solas, porque también es importante que exista una confianza con el profesional. A veces, entran con el papá o la mamá.

    -¿En qué puede ayudar una consulta médica de rutina?

    -La consulta es una oportunidad para que el profesional detecte situaciones de riesgo. En una consulta no sólo se evalúa lo físico, también el nivel emocional y la parte psicosocial. Es decir, se puede detectar si probó droga, qué conoce de sexualidad, si ya inició contacto sexual, cómo se relaciona con sus pares. Si el profesional genera una buena condición para la entrevista, también puede saber si el adolescente tiene un buen desarrollo cognitivo y escolar y si no está desarrollando trastornos de la alimentación: anorexia o bulimia.

    -¿Cuántas consultas son las recomendadas de forma obligatoria?

    -Es importante que el adolescente tenga por lo menos tres consultas: uno en la adolescencia temprana, es decir los primeros años de los cambios en el cuerpo….esta primera consulta por lo general se concentra en la parte física, es decir, en el cuerpo.

    Una segunda consulta, alrededor de los 15 años, allí se puede saber aproximadamente su talla definitiva y se debe concentrar la entrevista en lo sexual y en las conductas de riesgo…es decir, por lo general los adolescentes empiezan a probar  drogas y a tener sus primeras relaciones sexuales y presentan problemas de conducta.

    Otra consulta debe realizarse hacia el final de la adolescencia. Esta  entrevista se concentra en la parte psicosocial: lo más importante para esta étapa es que es que tenga un proyecto de vida. Por lo general, ya van a tener una idea de qué quieren estudiar, que les gustaría hacer, en qué trabajar. La salud no es solamente biológica. Y por lo general, los problemas de salud del adolescente no son  físicos, sino más bien psicosociales.

    -¿El médico puede guardar en secreto una confesión del adolescente?

    -El médico tiene confidencialidad, excepto cuando se trata de conductas de riesgo muy graves. El médico no puede revelar si el adolescente le cuenta que tuvo relación sexual, como médico estás obligado a tener confidencialidad.

    Las conductas de riesgos serían: Violencia, uso de drogas, problemas complejos de la conducta…

    Se recomienda que exista un momento a solas con el médico.Imagen: plus.google.com

    Se recomienda que exista un momento a solas con el médico.Imagen: plus.google.com

    -¿A qué edad se recomienda hablar de sexo?

    -La sexualidad es algo que empieza al nacer. La sexualidad no tiene que ver solamente con lo biológico, con ser hombre o mujer. La sexualidad también tiene una esfera emocional, una esfera social. Está presente y se manifiesta en cada etapa de la vida de diferentes maneras. El niño reconoce alrededor de los tres años que hay una diferencia entre ser varon y ser mujer y se identifica con uno de esos dos esquemas. Pero todavía no comprende con exactitud los roles: por qué a los niños les enseñan a jugar con tractor y a las niñas a jugar con muñeca…hasta que empiezan, más alrededor de los cuatro años,  a  prestar atención a la diferencia  física: «los varoncitos tienen pilín y a las mujeres se le cortó». Supuestamente, esta es la percepción que tienen los niños. La fantasía de que a las mujeres se les cortó el pilín…

     -¿A qué edad hablar de lo que implica el acto sexual?

    -Los niños hacen preguntas todo el tiempo. Con términos que el niño pueda entender, en la edad escolar se debería abordar el tema de la sexualidad. No hace falta explicar el acto sexual en sí. Pero sí, lo que es el sexo y que el bebé se forma en el útero…en el inicio de la pubertad, alrededor de los diez y 11 años, tiene la capacidad cognitiva, para una mejor explicación.

    Obviamente, a los siete u ocho años, los niños sólo entienden lo que ve y uno pueden imaginar un  útero dentro de la mamá con palabras. A veces, no hace falta explicitar, pero se deben  satisfacer todas las preguntas.

    Los cambios en el cuerpo de los adolescentes suelen traer antes que problemas de salud física, problemas psicosociales. Imagen: quiron.es

    Los cambios en el cuerpo de los adolescentes suelen traer antes que problemas de salud física, problemas psicosociales. Imagen: quiron.es

    Recomendaciones para madres y padres de adolescentes

    1-Primero: que se informe sobre lo que es la adolescencia y el periodo por el que están pasando sus hijos. Muchas veces, los padres no  saben diferenciar situaciones normales de situaciones anormales. Muchas madres llevan a sus hijas a  consultar por flujo sin saber que es normal. Está bien consultar, pero algunas adolescentes llegan al médico ya muy angustiadas porque tienen flujo y piensan que tiene alguna enfermedad compleja.

    2-¿Problemas de conducta? Si los padres vivencian su propia adolescencia, se verían reflejados en sus hijos. Con los problemas de conducta, hay que entender que las conductas son algo adaptativo y transitorio. Sí, hay que diferenciar qué es conducta de riesgo y qué no. A veces, los adolescentes se ponen resongones con sus padres. ¿Por qué? porque es la étapa en que empiezan a construir su propia personalidad, su identidad y cuando dicen «no voy a comer» no es que lo haga para desobedecer a su mamá, sino porque necesita sentir que hace lo que él dice…que él o ella está eligiendo. ¿Qué es conducta de riesgo? Que esté probando droga, que haya iniciado sus relaciones sexuales…

    3-Cohesión familiar: El factor protector para que el adolescente tenga un desarrollo positivo es la cohesión familiar. Una familia unida y que le contenga es lo mejor para la adolescencia.  Una cohesión implica que las personas de la casa sean coherentes, se pongan de acuerdo y no haya contradicción. Los padres no deben contradecirse entre sí: si mamá dice sí, papá no debe decir no y viceversa.

    4-Tomar en cuenta la opinión del hijo o la hija: La opinión del niño en nuestro país está muy ninguneada. En cierta manera, tener en cuenta la opinión, del adolescente es una forma de contención. «Cuando dice  no quiero comer verdura…es una forma de decir….yo hago lo que quiero».

    5-Soy amigo del adolescente no funciona: El adolescente tiene un ambiente y una tendencia natural de relacionarse con su par.  Tratar de ser el amigo del adolescente, no va. El adolescente debe tener un adulto de referencia: yo quiero ser así cuando sea grande. Esa referencia tiene que ser positiva. Es decir, que el hijo o la hija no diga «no quiero ser así cuando sea grande»

    6-Limites con amor: Hay que poner límites a los adolescentes, no se le puede dejar hacer todo lo que quiere porque es adolescente. Si sale, debe tener horarios. Se debe administrar los permisos para salir, pero que no dejar dar permiso no signifique como un castigo.

    7-Dedicarle tiempo: Hay que pasar tiempo con ellos. Muchas veces, como el padre o la madre se relacionó muy poco con el niño durante su etapa escolar, la relación en la adolescencia se complica. Dedicar el tiempo al niño o la niña es un desafío para los padres y las madres que trabajan, pero hay que buscar el espacio.

    8- Diálogo: Buscar el diálogo es más fácil cuando se toma en cuenta la opiniones del adolescente. Como dije, no se trata de ser «los mejores amigos», porque siempre el o la adolescente se sentirá mejor contando sus problemas a sus pares, porque ellos experimentan los mismos problemas.

    Por Fátima Rodríguez/ fatirodriguez@gmail.com

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