¡Hoy comemos flores!

  • Recetas para prepararlas en casa.

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    Hay más de 250 especies de flores comestibles, algunas de ellas no nos llegan para degustar en nuestra mesa así que nos dedicaremos a las más conocidas y fáciles de hallar. Las flores que usemos tienen que realzar el sabor de lo que acompañan, no enmascararlo.

    De seguro ya probaste algunas flores que ya conocés y de seguro preparaste un plato delicioso sin saberlo, hablamos del brócoli, el alcaucil y el coliflor, claro, son flores. Así también existen otro tipo de flores comestibles, que el ser humano puede ingerir sin que sufran algún daño para la salud. No necesariamente son ricas (algunas sí, otras no), pero definitivamente son muy ornamentales y agradables para el olfato.

    Además está la rosa de azafrán, que contiene la especia más cara del mundo. En este caso lo que empleamos en cocina es la parte más externa del órgano reproductor femenino de la flor, el estigma. Cada flor tiene tres, que también llamamos briznas o hebras de azafrán. Las hebras se extraen de la flor a mano, y luego se tuestan para procurar su conservación, ya que tienen un alto grado de humedad. Se necesitan más de 100.000 flores para producir un kilo de condimento, lo que explica su elevado precio.

    Estas son algunas de las flores con las que podés cocinar:

    Tulipanes, flores de cebollín (el que usás siempre para tus comidas, probá de dejarlo florecer.)

    Flores de calabaza (En Italia son un manjar culinario si se las acompaña con queso)

    Geranios, amapolas, azahares, crisantemos, malvas, pensamientos, jazmines (para infusiones, pero también para perfumar ensaladas)

    Rosas (para dulces, salsas y tés, por ejemplo)

    Gladiolos, salvia, violetas (se usan mucho en postres)

    Claveles y clavelinas, tulipanes (que se pueden comer rellenos)

    Prímulas, crisantemos, margaritas, capuchinas (crudas en ensaladas, por ejemplo, tienen un sabor un poquito picante)

    Caléndulas (tienen un sabor un poco amargo y vienen de muchos colores)

    Manzanilla (para tés y ensaladas)

    Borraja (que se cuece)

    Hemerocallis (salteadas con verduras)

    Copetes y violetas (las que tienen ese aroma tan rico).

    Estas flores quedan muy bien en tus ensaladas, sopas, guisos, rellenos y para una picada con queso incluido quedan riquísimas, podés saltearlas o fritarlas.

    Debes prestar mucha atención a la hora de elegirlas, pasa lo mismo que con los hongos. Por eso, si no estás tan segura, mejor acudí a una casa naturista de confianza que las venden en sobrecitos. Ya que comer las flores equivocadas puede generar complicaciones moderadas para la salud hasta intoxicaciones.

    Algunos ejemplos de flores tóxicas no aptas para el consumo son la flor de tabaco, la adelfa o laurel de jardín, la glicina, la azalea, la hiedra, la lantana y el lirio, por ejemplo.

     

    Prepará la sartén…

    Flores de calabaza/zucchini rellenas de queso.

    Por la mañana recogé las flores masculinas (son las que carecen del pequeño fruto en la base) y quita el pistilo. Es importante que recolectes las flores por la mañana, ya que durante el curso del día se cierran y mueren.

    1. Rellená las flores, pasalas por huevo y luego por pan rallado (fijate que tenga una textura bien finita).

    2. Freílas hasta que veas que queden crocantes.

    3. Después dejalas escurrir, y listo. Esperá un momento para probarlas y no quemarte.

     

    Dato: Si usas las flores de tus plantas de calabaza, no las saques todas ya que despues no van a tener frutos, es decir, calabazas.

     

    ¿Te animas a probar un plato con flores como ingredientes?

     

    Fuente: www.revistaohlala.com

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