Siete pilares del amor tóxico

  • Cuando la relación de pareja está cargado de exigencias, distorsiones y temores desmedidas puede generar conflictos que no ayudan al crecimiento personal, ni del otro.

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    «Existe un porcentaje importante de personas sin pareja que se quejan por la falta de vínculos amorosos, y también quienes se encuentran involucrados en una relación de pareja tóxica», publica EntreMujeres.

    Las personas cuentan sus dificultades en los consultorios para establecer una relación de amor madura, adulta y placentera. Los pilares sobre los que pueden apoyarse el amor tóxico pueden durar años.

    Si estás decidida a afrontar adultamente esto es importante identificar factores que “ensucian” el amor y ver de qué forma podés limpiar y renovar para tu bienestar y el de la relación que estés intentando establecer:

    Identificá si tu relación de amor es tóxica:

    – Ausencia de comunicación: se caracteriza por la falta de diálogo adulto y responsable. Son las personas que tienen dificultad para hacerse cargo de sus errores. Una pareja que no consigue sostener una comunicación adulta, difícilmente podrá profundizar y relajarse en el amor.

    – Falta de trabajo personal: generalmente las personas creen que sus problemas existenciales y psicológicos se resolverán cuando encuentren al amor de su vida.

    El amor se vuelve tóxico cuando uno de los miembros no trabaja sus miedos y dificultades y los vuelca a la relación de diversas formas que pueden saturar al otro. La terapia psicológica puede ser muy adecuada para cuando se comienza un vínculo de pareja para convertirla en una oportunidad de crecimiento.

    – Falta de sexo placentero: es cuando la pareja se acostumbra a un intercambio sexual que reporta poca satisfacción para uno o ambos miembros de pareja. Puede ser la frecuencia escasa, la forma de hacer el amor o el hecho de utilizar el sexo como una puerta de escape para no resolver problemas más profundos.

    – Idealización de la pareja: cuando uno o ambos miembros se quedan pegados a una imagen idealizada del otro, donde no consiguen ver los defectos y cualidades en forma integrada. Parte necesaria y adulta en el crecimiento es poder observar a quienes los rodean con sus virtudes y dificultades, y poder aceptarlos.

    En el amor tóxico, la persona solo puede ver las virtudes, pero le cuesta mucho contemplar defectos del otro, que lo lleva a sostener vínculos donde tolera maltratos y descalificaciones hasta que cae en la realidad.

    – Infelicidad personal crónica: en la matemática del amor, si dos personas eran infelices al conocerse, difícilmente crearán una relación plena y gratificante. El amor de pareja tóxico se caracteriza porque uno o ambos miembros de la pareja experimentan insatisfacción y frustración en sus vidas y hacen poco y nada para resolverlo. Por lo tanto, la pareja es utilizada como una vía de escape para no hacerse responsable de la propia infelicidad.

    – Falta de proyectos personales: conecta con el punto anterior. Es necesario comprender que ambos son un conjunto de roles y áreas. No solo personas en búsqueda de pareja. Pueden practicar deportes, tener hobbies, reunirse con amistades y familiares o realizar alguna práctica espiritual que los potencie.

    A su vez, planeá proyectos en conjunto que aporten placer, pasión y otras cosas. En el amor tóxico no existen proyectos individuales, ya que la persona siente placer solo a través del otro que genera una sobrecarga que puede saturar la relación de pareja.

    – Falta de amor y placer: la falta de intercambio amoroso y la diversión, o las parejas que están sumidas en un estado con ausencia de gestos cariñosos verbales y corporales, como expresar “te amo” o “te quiero”. Pueden caer en una rutina sin actividades placenteras que nutran el niño interior de cada uno. El vínculo se vuelve propio de dos “ancianos jubilados”, e impera el aburrimiento, la insatisfacción y el temor a la soledad.

     

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