Hacete la prueba del sida

  • Tener muchas parejas supone un alto riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual. Cuidarnos y cuidar a los demás es una responsabilidad que debemos asumir todos. El Ministerio de Salud ofrece de forma gratuita y confidencial en todo el país test rápido para detectar la enfermedad.

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    La única forma viable de saber si una persona ha sido infectada por el virus del sida es mediante una prueba de VIH. Estos test tienen la capacidad de medir, mediante un sencillo análisis de sangre, los anticuerpos que genera el organismo frente a la enfermedad.

    A modo de fortalecer la cobertura de la prueba serológica, el Ministerio de Salud se encuentra en franca expansión del acceso al testeo rápido del VIH en todos sus servicios, en cumplimiento de la estrategia: «diagnóstico precoz y tratamiento oportuno».

    Las pruebas del sida son realizadas en 1.041 servicios de salud, de manera gratuita y confidencial. La cartera sanitaria menciona que gracias a la introducción del diagnóstico de VIH en el grupo de las embarazadas, la transmisión vertical (madre-hija/o) se redujo notablemente a 1,51%.

    ¿Cuándo hacerte la prueba del sida?

    Mediante una pequeña muestra de sangre, de saliva o una de orina se pueden detectar tanto anticuerpos como al propio virus. Estos test tardan aproximadamente 30 minutos y debes hacerte el test si:

    • Has tenido relaciones sexuales con penetración (anal o vaginal) sin utilizar preservativo con una mujer o un hombre con VIH, o con una o diversas parejas de las que no puedas tener la seguridad de que no estuvieran infectadas. También el sexo oral supone un riesgo, sobre todo si tienes alguna herida en la mucosa bucal cuando lo practiques. Aunque esto sucediera hace años y desde entonces no hayas vuelto a incurrir en prácticas de riesgo, es conveniente que te hagas la prueba para asegurarte que no te contagiaron.
    • Presentas signos o síntomas indicativos de infección por VIH o enfermedad característica de sida.
    • En algún momento de tu vida has compartido el material para inyectarse drogas (jeringuillas, agujas, cucharas, filtros…).
    • Te has hecho un tatuaje o un piercing y no estás seguro de las condiciones higiénicas del material empleado.
    • Has padecido alguna infección o enfermedad de transmisión sexual (gonorrea, sífilis, herpes genital…).
    • Estás embarazada o pensás tener un hijo.
    • Tenés una pareja estable y queréis dejar de usar el preservativo en vuestras relaciones sexuales.
    • Has tenido relaciones sexuales sin protección en países de alta prevalencia de infección por VIH.

     

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