Cuatro maneras de saber si ya no funciona la relación

  • En estos puntos sabrás si vale la pena seguir luchando por la relación o simplemente dar un paso al costado y empezar todo de nuevo.

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    Tal vez sientas que tu noviazgo o matrimonio ya no es lo mismo que antes, que tal vez algo está fallando y tenés dudas de que si realmente deberías tomar la decisión y charlar con tu pareja sobre lo que está ocurriendo realmente para tomar decisiones que a la larga será lo mejor para los dos.

    Foto: ecbloguer.com

    En esta nota te dejamos cuatro consejos que te ayudarán a aclarar cualquier pensamiento que tengas:

    • Problemas de incompatibilidad.

    No basta con amarse para que la relación funcione. También hay que ser compatibles, es decir, complementarse bien. Esto no significa que debás compartir los mismos gustos u opiniones. Se refiere a llevar un estilo de vida similar y a compartir unos planes básicos de futuro. Por ejemplo, en cuestiones tan elementales como las salidas nocturnas, la movilidad en el lugar de residencia, el deseo de tener hijos.

    • Química sexual cero

    A medida que una relación avanza, podés preguntarte por qué la pasión inicial se esfuma y los momentos de desenfreno sexual son menos frecuentes. Es normal, siempre y cuando el cariño proteja la relación y se vaya ganando en confianza. Sin embargo, una relación sin sexo no suele funcionar. Por eso, si llevas tiempo sin hacer el amor con tu pareja, es hora de cambiar las cosas y comprobar si todavía se puede salvar la relación.

    • Problemas con el desarrollo personal

    Toda relación tiene que aportarte cosas positivas y hacerte sentir feliz. Si tu relación te trae más dolores de cabeza que alegrías, si te pasas el día preocupada o molesta con tu pareja, significa que las cosas no van bien. Cuando la relación funciona, funciona con normalidad. No es posible forzar ni cambiar la dirección. Por eso, si sentís que querés a tu pareja, pero discuten sin parar y a diario, lo más sensato sería poner tierra de por medio.

    • No soportas un rasgo físico, de personalidad o comportamiento

    Este es un punto muy complicado. El aspecto físico es cambiante y secundario, ya que, con los años, pesa más el carácter y el amor de una persona. Por eso, pregúntate si de verdad es tan horrible ese defecto físico. Probablemente, si hay amor, deberías restarle importancia y aprender a vivir con ello. Más difícil es ignorar los defectos en el carácter o comportamiento de nuestra pareja. Por ejemplo, en el caso extremo de que tu pareja consuma drogas y no esté dispuesto a dejarlo por vos. O cuando se comporta de manera soberbia y, por mucho que le has pedido que cambie su altivez, no se esfuerza en ello.

    Por último, sobra decir que hay actitudes intolerables, signo evidente de que una relación no funciona, como los celos enfermizos o la violencia física y verbal. Si está presente en tu relación, es hora de poner punto y final y comenzar a quererse, que de eso se trata en el amor

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