«No somos unas brujas»

  • Gabriela Schvartzman, de Kuña Pyrenda: feminista y socialista.

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    Gabriela Schvartzman Muñoz tiene 37 años y es politóloga. Es soltera y vive con su novio, y con la hija de su novio. “Y con dos gatas”, añade. Es la candidata que encabeza la lista 69 de diputadas por el Movimiento Kuña Pyrenda, que se define como una plataforma política feminista. La traducción de Kuña Pyrenda sería algo así como el lugar donde la mujer pone el pie y en su lista incluye la candidatura de al menos 540 mujeres, entre ellas campesinas e indígenas.

    Gaby, como la llaman sus compañeras, afirma que no existe “una mujer paraguaya” sino una “diversidad”,  “muchas formas de ser mujer en el Paraguay”.  “Las mujeres paraguayas son hermosas cuando tenemos las largas trenzas y cebamos tereré y le apantallamos al varón”, dice con ironía y se ríe mientras expresa: “nosotros venimos a romper esquemas”.

    Explica que en nuestro país existe una tradición muy conservadora y  cuando existen ciertas ideas que buscan  romper los paradigmas y establecer nuevas formas de pensamiento, existe una reacción muy fuerte donde se tiende a satanizar lo que es el feminismo. “Así como lo ha sido el comunismo y el socialismo. En tiempos de dictadura prácticamente decían que los comunistas comían niños y ahora, las feministas, por poco, no somos unas brujas cachavachas queriendo eliminar a la población masculina mundial, pero ésto no es así”, afirma al referir que existe un prejuicio con las feministas.

    “El feminismo no quiere decir que las mujeres queramos más poder que los hombres para dominarlos como históricamente se ha hecho con las mujeres”, expresa.

    -¿Podrías hacernos una breve reseña de tu biografía?

    -(Se ríe y cuenta que otra candidata a diputada que es farandulera le preguntó esta mañana si ella no fue modelo alguna vez) Estudié Ciencias Políticas en la Universidad Católica. Me dediqué ya hace más de 15 años en el plano de los proyectos sociales desde ONGs, y todo lo que hace a fortalecimiento de organizaciones campesinas y comunitarias. Mi trayectoria profesional tiene mucho de ese componente de trabajo con la gente y de trabajo en comunidades. También tiene el componente del trabajo científico más ligado a las ciencias políticas.

    Por otro lado, en el plano de la militancia, yo me inicié alrededor del año 97 en el Partido Humanista primero, partido en el cual estuve militando por poco más de diez años. Fui la secretaria general de dicha nucleación. Me candidaté a concejal y luego a diputada también. Finalmente, salí de ese partido en el año 2007 para empezar en la construcción de Kuña Pyrenda a finales del año 2010. Actualmente, soy la presidenta del Movimiento Kuña Pyrendá y candidata que encabeza la lista de diputados por Asunción.

    -¿De qué se trata del Movimiento Kuña Pyrenda?

    -Kuña Pyrenda es una construcción muy interesante, porque en primer lugar somos el primer movimiento político feminista y socialista de la historia política del Paraguay. ¿Y qué quiere decir esto? Que luchamos por la igualdad social, así como por la igualdad entre los géneros. Que no existan discriminaciones por género y que no exista una brecha social entre ricos y pobres.

    -¿Cómo nace esta plataforma?

    – Esto fue creciendo en el interior a lo largo de 2 años de construcción. Tenemos presencia en 12 departamentos, estamos presentando candidaturas en 10 departamentos. Más de 540 mujeres del campo, de la ciudad, de los pueblos indígenas están candidatandose a través de las listas de Kuña Pyrenda en los distintos niveles: Senado, Parlasur, diputadas, gobernadoras, juntas departamentales. Y la dupla presidencial es una dupla histórica porque es la primera vez que dos mujeres componen una chapa presidencial. Estamos acostumbradas a que siempre fueron dos varones, y creo que el primer caso fue Blanca Ovelar por un partido tradicional. Y luego ahora, que está como vicepresidenta Cynthia Brizuela de Avanza País. Pero recién ahora estamos viendo una chapa en donde ambas son mujeres. Es la primera vez y además, cómo se llegó a esa dupla es lo interesante, porque es el producto de una discusión y un debate de alrededor de 1500 mujeres y varones a lo largo de 6 meses.

    -¿Cómo fue ese proceso?

    -Nosotras trazamos una hoja de ruta de cómo íbamos a definir la candidatura y sobre todo las candidaturas a presidente. En cada departamento fueron discutiéndose los perfiles, los pro y los contra de cada uno hasta que finalmente quedó esta dupla. Fueron postuladas al principio 14 mujeres para la presidencia y 16 mujeres para la vicepresidencia y tenían que quedar sólo dos. Se pusieron todos los pareceres sobre la mesa y quedó Lilian Soto, como candidata a presidenta y Magui Balbuena que es una dirigente campesina de más de 30 años de trayectoria. Y también nuestra lista al senado está encabezada por Julia Franco, que también es una dirigente campesina de CONAMURI (Coordinadora Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas). Julia es una mujer muy valiente y con una claridad política pocas veces vista. En nuestro guaraní, ella expresa todo lo que es el problema del modelo de producción en el Paraguay, todo los problemas sociales y ambientales de este modelo salvaje que se está implementando en nuestro país.

    -¿Es cierto que tienen candidatas indígenas también?

    -Sí, es cierto. La gran novedad es la participación de las mujeres indígenas. Es la primera vez  que se presenta una lista indígena de junta municipal para Boquerón de 5 pueblos indígenas. Ellas mismas decidieron animarse a incursionar en la política y conformaron su lista. No es que alguien les dijo “hagan”. Ellas mismas se organizaron y vieron en Kuña Pyrenda una herramienta y una posibilidad para poder finalmente participar en un departamento que sabemos, está dominada por una minoría descendiente de extranjeros y donde los indígenas casi no tienen poder de decisión en el desarrollo de lo que es ese departamento. Esa es una cuestión histórica, pero no solamente en Boquerón, tenemos candidatas indígenas en nuestra lista del Senado y para el Parlasur también. Creemos que un aporte de Kuña Pyrenda es que se está generando una gran escuela política de una nueva práctica, donde se discuten nuevas formas de ejercitar el poder.

    -¿Kuña Pyrendá compite con los hombres?

    (Se ríe) Lo que pasa es que el feminismo ha sido satanizado así como otros términos. Tenemos que comprender que cuando vivimos en una sociedad que tiene una tradición muy conservadora, cuando existen ciertas ideas o ciertas tendencias a romper los paradigmas y a establecer nuevas formas de pensamiento, existe una reacción muy fuerte donde se tiende a satanizar lo que es el feminismo. Así como lo ha sido el comunismo y el socialismo.  En tiempos de dictadura, prácticamente decían que los comunistas comían niños y ahora, las feministas, por poco no somos unas brujas cachavachas queriendo eliminar a la población masculina mundial. Bueno, eso no es así!  El feminismo no quiere decir que las mujeres queramos más poder que los hombres para dominarlos como históricamente se ha hecho con las mujeres. Justamente, lo que queremos es romper con esas discriminaciones y desequilibrios, y queremos la igualdad, la paridad.

    -¿Cómo es ese concepto de paridad?

    – El concepto político es de paridad política: esto quiere decir 50% de poder para las mujeres y 50% para los hombres. ¿Por qué? Por una cuestión simple, somos el 50% de la población. Y sin embargo,  tenemos sólo 16% de participación política en espacios de decisión. Entonces, es una brecha muy enorme todavía la que existe. Ahora, ¿De qué nos sirve que lleguen al poder mujeres que quieren seguir reproduciendo el machismo, que quieren seguir reproduciendo un modelo salvaje en cuanto a lo económico, en cuanto a lo social? Necesitamos que lleguen al poder mujeres con una consciencia de justicia social y con una consciencia de igualdad.

    ¿Cómo sentís que la gente te recibe en los espacios políticos? … porque por ahí no sos la típica mujer súper producida y tenés el pelo corto…

    -Es interesante porque son los temas que planteamos desde el feminismo. Kuña Pyrendá tiene una diversidad de las mujeres que lo componen. Acá hay un concepto muy romántico de la mujer paraguaya: más o menos todas tenemos que tener unas trenzas colgando y unas florecitas y ser re-dulces, amables y sumisas.

    En realidad, el Paraguay tiene una diversidad impresionante en cuanto a las diferentes formas de ser mujer. Tenemos mujeres en el mercado que son trabajadoras incansables que no las vas a ver como dicen “producidas” pero que tienen una belleza única, que es la belleza de la mujer que lucha. Tenemos mujeres indígenas, tenemos también mujeres de descendientes europeos y que son tan paraguayas como todas nosotras, en Itapúa, en Guairá y en otros departamentos.

    En Kuña Pyrenda decimos que no existe una sola forma de ser mujer. No tenemos por qué ser todas rubias, no tenemos por qué todas usar pestañas postizas. A las que les gusta, que lo hagan, pero también valorar otros esquemas estéticos. No hay una sola estética para ser mujer, ni existe “la mujer paraguaya” sino que existe una gran diversidad de mujeres paraguayas, que cada cual desde su experiencia y desde su visión pueden hacer un aporte importante.

    -¿Cómo se recibe a Kuña Pyrenda?

    -Hasta el momento hemos tenido muy buena recepción. Creímos al principio que iba a haber más resistencia, sin embargo, los mismos varones se han entusiasmado con esta experiencia. Tenemos muchos compañeros que integran Kuña Pyrenda y, de hecho, están en nuestras listas y han coincidido con nuestras visiones y han entendido que es tiempo de que las mujeres ocupen el lugar que le corresponde.

    -¿Hay críticas?

    -Por supuesto, hay críticas tradicionales que si nos quedamos solamente en el tema de mujeres no vamos a crecer y otros prejuicios: como que no nos gustan los hombres o que somos todas abortistas y lesbianas, pero esto tiene que ver con el nivel del debate político que existe hoy en nuestro país.

    Es por eso que decimos que como sociedad tenemos que sacar del fango a la política, porque si no lo hacemos, vamos a seguir con este país mediocre y pobre. No solamente pobre en lo económico, sino que tenemos un país pobre en cuanto a consciencia crítica y nivel cultural.

    -¿Cuáles serían los aportes más importantes de Kuña Pyrenda a la agenda política?

    -Estamos poniendo en el tablero temas que han sido invisible por décadas. Estamos poniendo en el tablero el tema de las criaditas del Paraguay, niñas y adolescentes que cumplen un servicio doméstico sin remuneración, un tipo de trabajo que es considerado como una de las peores formas de trabajo infantil por la UNICEF, no existe una ley que proteja a esta niñez, lo ponemos en el tablero. El Paraguay es uno de los países que tiene el mayor índice de mortalidad materna, y que el aborto clandestino es una de las principales causas de esta mortalidad. Hablemos de este problema. No podemos seguir tapando el sol con un dedo. Es un tema que afecta a muchísimas mujeres pobres. ¿Qué medidas, qué políticas vamos a tomar al respecto? ¿Cómo vamos a evitar más muertes?

    Ponemos sobre el tapete el tema de trata de personas; cuántas mujeres están yendo al extranjero engañadas muchas veces, para ir a conseguir trabajo y terminan siendo explotadas sexualmente en prostíbulos de España y Argentina; también necesitamos acá, además de las leyes, se necesita desde los espacios de poder esa articulación interinstitucional para realmente poder aplacar y parar esta problemática.

    Ponemos también sobre la mesa la discriminación legal que sufren las empleadas domésticas. Este no es un tema menor, el empleo doméstico en nuestro país es la segunda mayor ocupación femenina. El 20% de la población económicamente activa es empleada doméstica, estamos hablando alrededor de 200 mil mujeres. Son 200 mil familias que dependen del trabajo de esas mujeres, la cual  no puede ganar más del 40% del salario mínimo hoy por ley; con 10, 12, 14 horas diarias de trabajo, sin vacaciones ni jubilación, dependiendo de la voluntad de su patrón o su patrona, sin sábado ni domingo a veces. Creemos que esta es una situación de discriminación legal y por lo tanto debemos impulsar reformas legislativas para lograr esa igualdad de condiciones y que ellas puedan ganar el salario mínimo.

    Ponemos sobre el tablero por ejemplo cuestiones como la co-responsabilidad en el cuidado de los hijos. Es una traba para el desarrollo y la capacitación de muchas mujeres que ninguna universidad, ni pública ni privada, tenga guarderías o que tengan centros educativos para que las mujeres y también los varones que son padres y madres, puedan llevar a sus hijos allí mientras ellos estudian. Son cuestiones básicas. Y es la visión de la mujer lo que trae estos temas para que se discutan como sociedad. Sabemos que no es fácil porque nos pesa un pasado discriminatorio y prejuicioso, pero creemos que es posible una nueva forma de relación de poder.

    Las mujeres paraguayas son hermosas cuando tenemos las largas trenzas y cebamos tereré y le apantallamos al varón, pero, nosotros venimos a romper esquemas. Hay toda una generación de jóvenes que ya no cree en esos antiguos modelos y creemos que estas propuestas van a prender.

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