Anorexia, fe y muerte

  • Sus padres decían que tenían «comunicación directa con Dios» y no la internaron como sugirieron los médicos.

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    María Antonella Mirabelli, 18 años,  falleció el viernes pasado a raíz de la anorexia nerviosa que padecía. A pesar de las advertencias médicas, sus padres se negaban a los tratamientos que la joven tenía que hacer y afirmaban que tenían comunicación con Dios y que la nena sería «restaurada» por el Señor. “¿Será la muerte de una chica de 18 años la voluntad de Dios?, para la familia de Antonella, sí”, se preguntan en el sitio argentino Diario Registrado.

    Según el sitio periodístico, a raíz de la falta de tratamiento médico, la joven perdió la vida el pasado viernes en Rosario del Tala, a 100 kilómetros de la capital de Entre Ríos, Argentina. Ese día, la policía recibió una llamada de la madre de Antonella diciendo que su hija «estaba descompuesta», pero cuando los agentes llegaron a la casa constataron que la joven ya había perdido la vida.

     

    La madre, identificada como Verónica Rodríguez Roca, publicó una carta luego de la pérdida de su hija en la que valoraba que su hija «permaneció firme en su fe hasta el momento de su partida».

     

    En el escrito, también remarcó que su fe «no está fundada en sabiduría de hombres sino en el poder de Dios; la ciencia de lo alto que sana, que libra al hombre y limpia el pecado en Cristo».

    «Teníamos la fe de que ella sería restaurada, como en otras circunstancias el Señor la había librado de esquizofrenia y trombosis», señaló la mujer, quien encomendó a su hija al poder de Dios que no pudo hacer nada para salvarla de la crítica situación en la que se encontraba.

    La abuela de la joven -por parte materna- expresó luego de la muerte de la chica que «los médicos están para la gente que no cree verdaderamente en Dios, y hay que decir que hay gente que va al médico y se muere igual».

    “Mi nieta era muy emprendedora, era hermosa. La liberó dos veces: a los 14 años de una esquizofrenia, después de una trombosis. Pensamos que ahora también la iba a liberar”, concluyó la abuela.

     

    Dios vs Ciencia

     

    La enfermedad de la joven de 18 años no se produjo de un día para el otro, sino que fue una acumulación de hechos que produjeron que llegue a un estado mortal.

    Hace dos meses, Antonella había sido internada en el Hospital San Roque de Rosario del Tala debido a que se había agravado su estado de salud, a raíz de una anorexia nerviosa.

    Sin embargo, la chica no pudo ser tratada porque sus familiares maternos lograron sacarla de ese instituto, luego de discusiones y agresiones contra los trabajadores del hospital, argumentando que tenían «comunicación directa con Dios».

    Semanas más tarde, otro médico que la revisó obligó a sus padres a internar a la chica para someterla a un tratamiento especial, pero tampoco se logró llegar a curarla porque Antonella se fugó del establecimiento con la ayuda de su madre.

    Fuente: Diario Registrado

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