Arterias son la clave contra envejecimiento

  • El envejecimiento puede ser retardado e incluso es posible rejuvenecer si se da el cuidado necesario a las arterias, dijo el médico español José Sabán, especialista en Medicina Cardiometabólica del Hospital Ramón y Cajal de Madrid.

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    «No es una utopía ralentizar el envejecimiento», dijo Sabán en una entrevista con Efe en Bogotá, en la que explicó que la medicina ha avanzado mucho en esta área pues actualmente «se conocen los mecanismos moleculares que hay detrás del envejecimiento humano y por tanto es posible frenarlos pero con la ayuda de un profesional».

    De la mima forma, «se puede rejuvenecer», agregó el especialista, que participa en el Simposio Internacional de Medicina Antienvejecimiento que se celebra esta semana y la próxima en cinco ciudades colombianas.

    La clave para envejecer bien está en el cuidado de las arterias, subrayó el doctor Saban, nacido en Córdoba, al sur de España, y coordinador en el Hospital Ramón y Cajal de la unidad dedicada al endotelio y la medicina cardiometabólica, especialidad de prevención del primer infarto del miocardio.

    «Hay más similitud de lo que la gente pensaba entre la enfermedad cardiovascular y el envejecimiento humano», agregó Sabán, quien combina su actividad en la salud pública con trabajos privados en medicina antienvejecimiento.

    Según dijo, «lo más importante es el cuidado de las arterias», porque «todo el organismo depende de la vascularización y del estado de salud de las arterias».

    Puso como ejemplo el cuidado de la piel, que depende tanto de la protección externa contra el sol como de la nutrición que le llegue a través de la sangre.

    «Podemos rejuvenecer nuestro hígado, nuestros riñones, nuestro cerebro para que nos dure más», manifestó el especialista español, quien dijo que los tratamientos antienvejecimiento deben estar orientados a prolongar la vida con calidad «y que lo que llamaba Santiago Ramón y Cajal ‘decadencias’, se frenen».

    Sabán consideró una equivocación que los tratamientos contra el envejecimiento se traten como una cuestión estética cuando son en realidad un asunto de salud.

    «Antes incluso de preocuparnos por la estética nos debemos preocupar por el envejecimiento de nuestro interior que realmente es lo que nos va a hacer vivir más años y vivirlos con más calidad», añadió.

    Según el médico, en España y otros países «se confunde la medicina antienvejecimiento con la medicina estética» y consideró «una absoluta tontería pensar que porque estemos más guapos vamos a vivir más años».

    Para retardar el envejecimiento, Sabán recomendó buscar la ayuda de médicos expertos, evitar prácticas como la automedicación, que considera «una absoluta barbaridad» porque no solo no se consiguen los efectos deseados «sino que encima puede resultar peligroso», y mantener un estilo de vida saludable.

    «La medicina, aunque haya mejorado, no sustituye la calidad de vida. Si el paciente fuma, no hace ejercicio, come lo que le da la gana, engorda y todo eso, por mucho que tú le des luego los suplementos apropiados (…) no vas a tener una calidad de vida extraordinaria», dijo.

    En ese sentido, destacó las ventajas de algunas dietas, como la mediterránea, que calificó de «cardiosaludable», aunque lamentó que sólo una pequeña parte de la población española la siga.

    «Y no nos engañemos, la mayoría de la población, especialmente la más joven, come muy mal, y si nos vamos a la infancia, todavía comen peor, aunque el problema de la infancia no es un problema de dieta, es un problema fundamentalmente de actividad física, es un problema muy grave», agregó.

    Sabán lamentó el sedentarismo de los niños, que en la actualidad «juegan pero a cosas que nos les gasta energía», lo que les traerá consecuencias para la salud en la edad adulta «porque si uno arrastra un peso aumentado desde la infancia luego le cuesta mucho reconducir la situación».

    El especialista recomendó además que la gente «cambie el chip» cuando se trata de la salud, pues en su opinión, «no hay que ir al médico cuando uno está enfermo sino cuando uno está sano para continuar estando sano».

    «No basta con decir yo no tengo la tensión alta, yo no tengo el colesterol alto, yo no fumo, yo hago ejercicios, luego estoy sano, pero ¿cuánto de sano estoy?, ¿cuánto de lejos estoy de la enfermedad?, ¿están todos los sujetos que se dicen sanos igual de lejos de la enfermedad?», se preguntó.

    El doctor Sabán criticó que mucha gente acuda al médico y esté dispuesta a gastarse dinero sólo por cuestiones estéticas, lo que considera «un disparate», pero sea reticente a invertir en tratamientos preventivos de salud.

    Explicó que eso es tan «absurdo» como si una persona que a va a hacer un largo viaje por carretera se preocupara sólo del estado de la pintura de su automóvil sin darle atención al motor o los frenos, que es lo realmente importante. EFE

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