Comerse la placenta tras el parto no tiene beneficios probados
La placentofagia, o lo que es lo mismo, que la mujer ingiera la placenta tras el parto, parece una práctica en relativo auge, pero los expertos advierten de que no hay evidencias científicas de que tenga efectos beneficiosos para la salud, pero tampoco las hay de sus posibles riesgos.
