Para la mayoría de las personas, la Navidad es una fiesta que se celebra con la familia y en la que predomina la alegría y el deseo de pasarlo bien, disfrutando de comidas y reuniones familiares. Sin embargo, la pérdida de un ser querido, la ruptura con tu pareja o estar hospitalizado afecta notablemente nuestras ganas de celebrar como lo hacíamos cada año, por eso es importante tratar de construir una Navidad diferente incorporando actividades y rituales que nos permitan adaptarnos a esta nueva situación.