¿Sentiste que tenés los pies hinchados? ¿Te incomodó una sensación de hormigueo? Si es así, quizás estás sufriendo problemas de circulación y debes actuar ya nomás.
Las causas o los factores de riesgo que provocan el flujo sanguíneo inadecuado son muy similares a los factores que desencadenan en la ateroesclerosis (endurecimiento de las arterias).
¿Por qué estoy teniendo una mala circulación sanguínea?
- Malos hábitos como el tabaquismo, consumir alcohol y sedentarismo.
- Nivel de colesterol alto y presión arterial alta.
- Obesidad o sobrepeso.
- Estrés.
Las primeras señales que podés presentar son el cansancio excesivo, el dolor en las extremidades o los pinchazos. También podés notar a simple vista las arañas vasculares que se caracterizan por un color rojizo y por la forma de telaraña que presenta.
Las varices y piernas muy hinchadas se dan por la debilidad de las paredes venosas, lo que provoca una acumulación de la sangre y esto hace que se ensanchen las venas.
Si estamos ante un caso extremo de una mala circulación sanguínea, el paciente puede verse enormemente limitado tanto que le impida continuar con su ritmo de vida.
Consejos que pueden ayudar a mejorar esta condición.
- Evitar estar en la misma posición todo el día, dar paseos breves.
- Utilizar medias compresoras si es que estás todo el día de pie. Un especialista debe evaluar el grado de compresión y la talla.
- Colocar las piernas en alto, tras pasar mucho tiempo sentado o de pie.
- Usar un calzado cómodo y ancho.
- Practicar algún deporte de manera regular.
- Seguir una dieta equilibrada
- Hidrátate constantemente
No obstante, lo mejor es acudir a un especialista para que pueda brindar las recomendaciones pertinentes para cada caso.





