Hábitos saludables de alimentación en la menopausia

  • Tener unos buenos hábitos de alimentación, hacer ejercicio y descansar correctamente, ayuda a tener una buena calidad de vida. Es importante cuidarse y saber qué es lo que más te conviene.

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    Entre nuestra sociedad es necesario crear conciencia sobre la importancia de la salud de las mujeres y de la prevención de enfermedades durante este periodo de su vida. Es por eso que cada año se hace más importante celebrar el Día Mundial de la Menopausia, el 18 de octubre.

    ¿Por qué es fundamental seguir y mantener unos hábitos saludables?

    El seguimiento de pautas saludables de forma integral y constante a lo largo de la vida contribuye a mejorar la calidad de vida y disminuir el riesgo de enfermedad. Del mismo modo, pueden ayudar a disminuir los malestares propios de la menopausia y prevenir otras patologías asociadas a ella.

    ¿En qué consiste una alimentación equilibrada? https://thedentallounge.com/ ¿Puedo comer de todo?

    Según la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC), una alimentación saludable, el consumo diario de 2 litros de agua y el ejercicio moderado favorecen el buen estado de salud.

    Consejos:

    La menopausia es una época de cambios físicos y emocionales en la que una buena alimentación puede ayudar a mejorar tu calidad de vida.

    A partir de los 40 años las mujeres necesitan un aporte calórico menor. La alimentación deberá seguir siendo equilibrada, pero conviene seguir algunas recomendaciones específicas:

    • Evita el exceso de grasas de origen animal (grasas saturadas), ya que éstas te harán aumentar de peso y facilitarán la aparición de colesterol.
    • Reduce el consumo de alimentos como embutidos, bacon, nata, productos de repostería industrial, etc.
    • Es importante que tomes grasas insaturadas (aceite de oliva, nueces, almendras…).
    • Contempla en tu menú diario el consumo de frutas y verduras.
    • Aumenta el consumo de pescado, sobre todo pescado azul (rico en grasas omega 3).
    • Incluye en tu dieta, de forma moderada, alimentos ricos en hidratos de carbono (cereales y derivados como pasta, arroz, pan, legumbres y patatas).
    • Un mayor aporte de calcio es fundamental en esta etapa para forzar la asimilación a través del intestino y evitar que la pérdida de masa ósea sea más severa.
    • También es imprescindible la vitamina D que ayuda al cuerpo a absorber el calcio y que s eencuentra en productos lácteos, pescado (sardinas, salmón, atún…) o cereales.
    • La soja, rica en isoflavona, es otro alimento que debes incorporar a tu dieta si no lo has hecho ya. Te puede ayudar a reducir los sofocos, actúa sobre el colesterol y también ayuda a prevenir la osteoporosis.
    • Bebe, al menos, de 1,5 a 2 litros de agua al día (aproximadamente 8 vasos).
    • Aumentar el número de comidas (por ejemplo, distribuir los alimentos diarios en 5 comidas más ligeras) y disminuir la cantidad te ayudará a evitar los sofocos.
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